Queridas criaturas investigadoras de 3.º de ESO: además de mi nota, vais a hacer también una coevaluación, que es una palabra muy fina y elegante para decir una cosa bastante sencilla:
vais a evaluar el trabajo de vuestros compañeros
Pero calma. No se trata de montar un tribunal supremo del drama académico, ni de repartir notas como si fuerais emperadores romanos bajando el pulgar.
Se trata de observar el trabajo de otro grupo con atención, pensar si realmente se entiende lo que explican y valorar si han hecho bien la misión.
¿Para qué sirve esto?
Sirve para varias cosas importantes:
para aprender a mirar un trabajo con criterio
para darse cuenta de qué funciona y qué no funciona
para valorar el esfuerzo de los demás
y para entender mejor cómo se construye una buena presentación
Porque una cosa es hacer vuestro expediente y otra muy distinta aprender a detectar cuándo otro grupo ha explicado bien a San Juan de la Cruz y cuándo ha montado una tormenta de diapositivas con texto infinito y sufrimiento decorativo.
¿Qué tendréis que valorar?
Cuando un grupo exponga, tendréis que fijaros en cosas como estas:
- si han entendido de verdad quién fue San Juan de la Cruz,
- si explican bien qué significa la noche oscura,
- si hablan con claridad,
- si el expediente está bien organizado,
- si se entiende la relación con la actualidad,
- y si en la exposición parece que saben de qué están hablando y no que están leyendo una pantalla como náufragos del Titánic.
¿Cómo hay que evaluar?
Hay tres normas básicas, que no son muchas, pero conviene no destrozarlas:
1. Sed justos
No pongáis una nota altísima porque os cae bien un grupo, ni una nota baja porque vuestro bolígrafo hoy se ha levantado violento. Aquí se evalúa el trabajo, no la amistad, el parentesco, ni la alineación de planetas.
2. Sed sinceros
Si algo está muy bien, se dice. Si algo está regular, también. Siempre con respeto, claro. No estamos aquí para aplastar almas, sino para ayudar a mejorar.
3. Sed concretos
Eso no ayuda a nadie. Si vais a valorar, valorad de verdad. Decid qué se entendía bien, qué parte os gustó más y qué podrían mejorar.
¿Qué no hay que hacer?
- No convirtáis la coevaluación en un concurso de compadreo amistoso.
- No regaléis puntos como si fueran caramelos en carnaval.
- No castiguéis a un grupo porque una diapositiva tenía una foto fea o porque el universo os duele.
La idea es sencilla:
mirar, pensar, valorar y ayudar
Porque evaluar bien, también es aprender.
A cada grupo os voy a dar en papel la ficha siguiente que tendréis que rellanar sobre cada grupo que salga a la pizarra a exponer su trabajo..
Instrucciones finales
para no convertir esto en un circo
Cuando rellenéis la rúbrica, hacedlo con atención. No pongáis notas al tuntún como quien elige croquetas en una bandeja. Escuchad, observad y pensad.
Recordad:
- evaluar bien no es hundir a nadie
- evaluar bien es decir con justicia qué han hecho bien y qué pueden mejorar
Dicho de forma más rotunda y con toda la dignidad del mundo académico:

No hay comentarios:
Publicar un comentario