miércoles, 15 de octubre de 2025

Fenómeno raro

Se ha detectado una incidencia de nivel casi apocalíptico.

Cada vez que en clase aparece el nombre San Juan de la Cruz, empiezan a suceder fenómenos preocupantes:

miradas perdidas al horizonte, bostezos del tamaño de una catedral, cerebros que se evaporan en silencio y esa cara tan vuestra de:

«como diga una vez más mística, me convierto en lámpara».

Pero quietos.

Porque aquí viene el giro dramático de la película.

San Juan de la Cruz no era un señor antiguo cuya misión en la vida fuera fastidiar adolescentes siglos después.

No.

Era un personaje potente.
Fraile, sí.
Poeta, también.
Intenso, muchísimo.

Pequeñito de estatura, pero con una fuerza interior que parecía que llevaba un volcán en el pecho.


Amigo de Santa Teresa.


Especialista en meterse en líos bastante serios.


Y, encima, capaz de escribir sobre cosas que siguen pasando hoy: sentirte perdido, no entender qué te pasa, atravesar momentos raros, buscar sentido, caminar a oscuras y no rendirte aunque todo esté regular tirando a fatal.

O sea, que no estamos ante un mueble medieval con sandalias.

Estamos ante alguien que puso nombre a cosas que mucha gente vive y no sabe explicar.

Y ahí entráis vosotros, nobles criaturas del caos.

Vuestra misión será entrar en el universo de San Juan de la Cruz, investigar su vida, entender qué significa eso de la noche oscura y demostrar que detrás de sus textos no hay humo raro ni frases puestas para decorar, sino una verdad bastante humana.

En resumen:

vais a investigar a un santo poeta intensito, vais a sobrevivir a sus metáforas y vais a salir de esta operación sin convertiros en puré espiritual.

O eso esperamos.